20120610
Mi memoria nada sabe, aunque parece que me estuviera dictando cada nota. Pero al cerrar los ojos y sumergirme en la música puedo ver que mi cabeza nunca supo nada de esas canciones, porque están grabadas en mi piel, no, más adentro, en mis venas, en mi corazón bombeando sangre. Siento el pulso en las venas con cada compás, siento el corazón latiendo al ritmo exacto que marca cada canción, siento las muñecas y dentro de ellas las venas y en ellas cada gota de sangre que pasa, la sangre tibia y fresca que grabó en ella cada canción y que ahora las devuelve a mis dedos. Estoy viva, descubro al tocar. Aún siento. El corazón irradia mi sangre y mi sangre irradia mi música por todo mi cuerpo; es un éxtasis que hace tiempo había perdido, es la marca de mi designio, es el clamor, es la elevación porque de repente siento que estamos a cuatro metros del suelo, es el temblor y el gozo y la dicha de saberse fundida con cada canción.
Mucho que ver con
Banda sonora,
Hogar de los desahuciados,
Tal como parió mi alma
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