Ella abre los ojos otra vez.
Ella está en el cubo del que no puede escapar.
Ella se mira al espejo. Hay nuevos rasguños en sus hombros. No sabe cuándo se los hizo.
Ella observa en silencio por la ventana. Piensa en el espacio entre el cielo y el suelo.
Ella busca desesperadamente un aliado.
Ella escucha una voz de aliento en sus audífonos.
Ella repite y canta la misma canción una y otra vez.
Ella hace muecas frente al espejo de nuevo.
Ella se siente tan gris como todo lo que la rodea.
Ella se encierra en sí misma: es una prisión dentro de otra prisión.
Ella sabe, y al mismo tiempo no quiere saber, que la llave de su libertad está en ella misma, que vencerá los demonios que le han impuesto, que los colores que luchan por explotar en su interior volverán del revés el mundo que la rodea.
Y Wolfe... lista para la lucha, el cuerpo y la mente al acecho,
descubre su fiera sonrisa leonada.
Mágico, linda
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