20091002
(...)
Lo único que quiero es olvidar. Pero no lo haces fácil. ¿Has sentido alguna vez un par de ojos fijos en tu espalda? Eso es lo que a veces siento. Sólo que no es así; me parece que me miras aunque en realidad tu mirada se desvía hacia alguien más. No estoy bien, me siento sola y condenada a estarlo; quizá exista el destino y quizá el mío sea estar sola. Hay sueños que nacen, crecen y se vuelven tan grandes que es imposible matarlos, que sabes que está mal conservarlos, que sabes que debes dejarlos ir, pero no eres lo suficientemente fuerte para lograrlo. No estoy segura que deba calificarlo como sueño, pero es que es algo tan grande… de pronto tu sentiste alguna vez una esperanza incomprensible, algo que sabías que era imposible que pasara, que tu razón te gritaba tan fuerte como podía “No va a pasar” pero tu corazón prefirió hacerse el sordo. ¿Cómo hago para poner mi razón ante mis sentimientos? Ese es mi problema. Ya sé, debo olvidar lo que siento y renunciar a quererte, o que me quieras. ¿Para qué molestarme en intentar ser feliz? Si ambos sabemos que no será así. Me contento con verte alejándote, con tu perfección intacta, y muriendo de envidia por la persona que va a habitar tus sueños. Una vez más, me resigno, me retiro y dejo que todo pase. Que la vida siga su camino y me deje el corazón partido al que ya me estoy acostumbrando. Aspirando, sobre todo, a que tú seas feliz sin importar que me esté muriendo por dentro. Que me olvides si es preciso, que me trates mal, me seas indiferente, me desprecies, para vez si de esa manera empiezo a odiarte un poco y me resulta más sencillo olvidarte. Adiós… ¿Cómo decirte adiós? Si lo he intentado, lo juro, he tratado. Pero tú no te dejas. Apareces y desapareces, haces magia, lleno de azar, lleno de vida, de música, de alegría, de tantas cosas que siempre quise recibir… no de nadie, sino de ti. Lleno de tantos sueños que quise compartir contigo. De tantas historias que no sé si son, fueron o serán ciertas. De amores que hacen silencio y se quedan en rincones escondidos. De sentimientos que piden morir para no doler más. Ahora, sólo quiero pensarte, deseando que fuera la última vez, y dejar que tu recuerdo me duela tanto que el dolor me borre la memoria. Brindo por ti, por tu sombra, tu nombre y tus bonitos ojos tristes mientras ruego por perder la conciencia y despertarme siendo la que era antes de conocerte. Y te veré mañana sin que nada haya cambiado.
Mucho que ver con
Creo que me has marcado,
De amores perdidos,
Hogar de los desahuciados,
Tal como parió mi alma
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
copietas! jajajajaj no mentiras tati me gusta mucho... aunque tambien esta como largo no? jajaj bueno... estabaechandole un ojo a mi blogger tonces vi tu nuevo post... nos hablamos!
ResponderEliminarSisaac
jaja lo sientoo... si está un poco copietas... XD ... es q hace rato lo tenía escrito y hasta ahora me acordé de publicarlo...
ResponderEliminarnos hablamos!
Wow... me siento apenada al decir que escribes mejor que yo... aunque ni sé cómo escribo yo a pesar de varios comentarios de personas que estimo mucho. Suerte con el blog y ahora te sigo... jajajaja... por cierto, gracias por el comment... mmmmm... ya empecé a hablar Spanglish.
ResponderEliminar